Esta escultura de Mafalda traslada al espacio público uno de los personajes más queridos y universales de la historieta argentina. Concebida como una pieza de encuentro y cercanía, la obra reproduce la actitud serena y observadora que caracteriza al personaje creado por Quino, invitando a vecinos y visitantes a interactuar con una figura que forma parte de la memoria afectiva de varias generaciones.
Instalada en la ciudad de Santa Fe, la escultura busca fortalecer el vínculo entre arte, literatura y espacio urbano, incorporando al paisaje cotidiano un ícono cultural reconocido en todo el mundo. Su escala amable y su lenguaje accesible la convierten en un punto de referencia para la comunidad, donde la imaginación, el humor y la reflexión encuentran una presencia permanente en el entorno público.
