Esta escultura de Mama Antula representa a María Antonia de Paz y Figueroa con una fuerte carga simbólica y espiritual. La figura, de pie y envuelta en un austero hábito, transmite humildad, recogimiento y determinación. En una mano sostiene un libro —símbolo de la fe, la enseñanza y los Ejercicios Espirituales que difundió— mientras que la cruz que la acompaña refuerza su entrega religiosa y su vida de sacrificio. El tratamiento sereno del rostro y la sobriedad de las formas remiten a su vocación misionera y a su rol fundamental en la historia espiritual y social de la Argentina.