Modelada y producida íntegramente en los talleres de Arte Villalba, la escultura fue concebida como una pieza destinada a formar parte del patrimonio permanente del museo. Realizada en resina náutica y pintura especial, combina precisión técnica y sensibilidad artística para construir una imagen reconocible y cercana del futbolista. Su presentación junto al propio Messi durante el homenaje organizado por la CONMEBOL convirtió a la obra en un símbolo del vínculo entre el arte y una de las mayores gestas del fútbol sudamericano.
