Nació en Antofagasta, Chile en 1907 y falleció en Buenos Aires el 25 de marzo de 1975. Pintor y grabador de notable dibujo. En sus comienzos fue figurativo realista y más tarde se vuelca hacia un acabado y personal expresionismo. Desde 1914 residió en Argentina, formándose de manera autodidacta. Fue además un notable dibujante de afiches y decorador. Ejerció la docencia. Como decorador, realizó el mural de la sección argentina de la Exposición de Nueva York en 1939. Concurrió al Salón Nacional desde 1934, y a salones provinciales. Expuso en Bolivia, Cádiz España y en países de centro América. Participó en el Concurso de Afiches del Real Museo Ontario de Toronto, Canadá. Obtuvo más de sesenta y cinco premios nacionales e internacionales, entre ellos Medalla de Oro en la Exposición Internacional de París, Francia en 1937 y el Gran Premio de Honor en el Concurso Un Hemisferio Unido en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Las décadas de los años 1960 y 1970 fueron los de mayor producción, pero la crítica no siempre trató bien a su obras debido a considerarla muy espiritual y una contradicción respecto del modernismo en boga en la época. En su obra supo traducir en formas estilizadas y colores brillantes paisajes urbanos y de los alrededores de Villa Elisa, provincia de Buenos Aires, en donde vivió gran parte de su vida. Patios como tableros de ajedrez, donde misteriosas figuras danzan en círculos silenciosos, patios infinitos como las pampas de los años treinta, sin ruidos, cortadas por la ininterminable gran herida de las vías del ferrocarril, con nubarrones siniestros que se ciernen lentamente sobre blancas esculturas griegas, ángeles, pájaros en vuelo, arquitectura fantástica. Todo esto es la pintura metafísica de Jorge Dellepiane, Martín La Spina.
