OBRAS

Héroes de la Patria Grande

A lo largo de los años, el escultor Miguel Jerónimo Villalba ha desarrollado una línea de trabajo centrada en el lenguaje figurativo clásico, especializándose en la realización de obras por encargo en homenaje a próceres sudamericanos.

El primer trabajo en este camino fue el monumento al coronel Florentín Oviedo, realizado para la ciudad de Coronel Oviedo, en Paraguay. En esta obra inicial ya se percibe la búsqueda de una escala monumental y un lenguaje propio, en una etapa de formación en la resolución de grandes figuras.

Posteriormente, el escultor realizó un busto de Martín Miguel de Güemes, donde se profundiza el modelado y la expresión, incorporando enseñanzas del taller de su padre, Miguel Ángel Villalba. La figura de Güemes aparece como símbolo del heroísmo popular y del espíritu gaucho en la lucha por la independencia.

Más adelante, desarrolló una obra dedicada a Juan José Castelli, continuando la exploración de figuras clave de la historia argentina desde una mirada que busca equilibrar carácter, presencia y sentido histórico.

Como punto de mayor consolidación artistica Villalba realizó dos obras donde ser percibe un crecimiento artistico llevando sus obras a un nivel internacional por encargo de la Embajada de Chile en Argentina, un monumento en bronce en homenaje a Arturo Prat, emplazado en el barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires. La obra, de escala imponente y elevada sobre un pedestal de gran altura, evidencia una madurez en el tratamiento de la postura, el movimiento y los volúmenes, consolidando un lenguaje escultórico sólido y expresivo.